Contradicciones del Homo Sapiens

hombres confundidos

Ing. Benjamín Cillóniz, presidente de Inform@cción

Llevamos un buen tiempo con el rollo de publicidad engañosa que se disparó por el caso Pura Vida. He oído y leído miles de afirmaciones sin mayor sustento, que demuestran algo bastante peculiar: la especie humana tiene una enorme dificultad para lidiar con todo lo que ha generado en su existencia. No lo aceptamos. No lo queremos ver. O simplemente no lo entendemos. Los humanos hemos y seguiremos siendo capaces de desafiar a la naturaleza como ninguna otra especie. Eso hace que las analogías con cualquier otra especie bordeen lo absurdo. Estos días ha sonado con más frecuencia de lo normal, la teoría de que no deberíamos consumir leche, ya que ninguna otra especie, toma leche más allá de la primerísima etapa de su vida. Cuando escucho esto me pongo a buscar a algún perro, gato, elefante, zancudo etc. que esté sentado en alguna silla de madera, vestido de pies a cabeza, fumando un cigarro, escribiendo por el celular y mandando el mensaje a través de internet inalámbrico. Prácticamente todo lo que hace el hombre, no lo hace ninguna otra especie en el planeta tierra.

Desde el día que el hombre se volvió agricultor para dejar de ser cazador y recolector, el curso de la naturaleza cambió. La capacidad intelectual de la especie ha hecho que logremos reproducirnos como ninguna otra y ahora tenemos el reto de alimentar a esta población de manera sostenible. Debemos empezar a darle prioridad a aquellos cultivos que sean capaces de producir más, con menos. Más kilogramos por hectárea y más kilogramos por metro cúbico de agua, para no arrasar con los recursos de la naturaleza (todo lo opuesto a los orgánicos que están de moda).  Retamos a la naturaleza constantemente para que las personas que queremos, vivan más y mejor. Sufrimos como ninguna otra especie cuando perdemos a un familiar y hemos hecho de todo para prolongar la vida. Al mismo tiempo somos la especie más sanguinaria de todas. Podemos causar daño a otros individuos de nuestra especie a escalas absurdamente grandes. Somos el resultado de ese egoísmo – tanto al evitar, como al causar la muerte – y debemos aceptarlo para no caer en discusiones desgastantes e infructuosas.

“La especie humana tiene una enorme dificultad para lidiar con todo lo que ha generado en su existencia.”

¿Por qué tomamos leche? Porque en algún momento del pasado, el humano necesitaba alimentarse para vivir mejor y vio que podía hacerlo con leche de otra especie. Luego vio que hay especies capaces de producir mucha más leche de la que sus crías necesitan y usó eso para su beneficio; para mantenerse vivo y mantener a sus seres queridos con vida.  La leche es uno de los líquidos producidos por un ser vivo y que puede ser ingerido por un humano, con mayores niveles de carbohidratos, lípidos y proteínas. Además, algunas especies producen volúmenes bastante altos. Por lo tanto, es una fuente de alimentación y nutrición de muy fácil uso, desde épocas muy remotas. Me llega a molestar cuando escucho personas que aseguran que no deberíamos consumirla. A esas personas, les pido que vayan a la sierra de nuestro país y vean los dientes de los niños que viven en condiciones de pobreza (son casi transparentes). Traten de solucionar sus problemas, sin utilizar leche, con la menor cantidad de dinero posible y luego pregúntense si siguen pensando igual. Un dato, los números no les van a cuadrar si quieren usar “leche” de almendras.

Como consecuencia de lo que hemos hecho en nuestra historia, existen los políticos. Y ciertamente, buena parte de los políticos peruanos son muy demagogos por el mismo egoísmo que mencioné anteriormente y por muchas otras razones también. El congresista Lescano asegura que permitir la importación y uso de leche en polvo atenta contra la salud de los niños peruanos. La leche en polvo, al igual que la leche parcialmente evaporada (mal llamada evaporada, a secas), es leche con un menor contenido de agua, de la que trae la leche fresca. ¿Qué se consigue quitándole agua a la leche fresca?. Al igual que todos los procesos de deshidratación, se reduce el volumen y el peso. Por otro lado, se logra alargar la vida útil del producto. Eficiencia pura, que es absolutamente necesaria para nuestra realidad. Cuando uno pide donaciones para niños pobres, pide leche en polvo, para poder transportarla fácilmente y para que no se descomponga rápidamente. Pedir leche fresca sería botar plata a la basura (transportando agua) y hasta peligroso ya que un niño podría terminar tomando leche en un proceso avanzado de descomposición. Hervirla es agregarle costos a una economía que no soporta más costos.  Se nota que el congresista Lescano no ha tenido que administrar recursos escasos hace mucho tiempo.

Los más entendidos en la materia ya están pensando en la palabra carragenina. Esa ha sido la nueva piedra en el zapato. Cuento corto: esta proteína se usa para darle viscosidad a la leche que se obtiene de reconstituir leche en polvo, adicionándole agua. Cuando agregamos agua a la leche en polvo, el resultado es una leche que se ve muy “aguada” y con grumos. Como estamos acostumbrados a VER, una leche más espesa y sin grumos, se le agrega esta proteína, que, según algunos, podría ser dañina. Acá hay que resaltar dos puntos: 1) los consumidores le damos demasiada importancia a los aspectos cosméticos y eso ha llevado a la industria alimentaria a producir lo que el cliente quiere y 2) lo que habría que discutir entonces es el uso de la carragenina y no el de la leche en polvo. Sin conocer detalles de los estudios relacionados a la carragenina, pero conociendo la incongruencia de muchos activistas y políticos, no le tendría miedo a apostar unos cuantos soles a que la carragenina usada para los propósitos antes mencionados, no significa un riesgo para la salud.

Los consumidores somos también responsables de la situación de la industria alimenticia y de lo que el marketing ha producido para lograr los objetivos deseados. No sirve de nada criticar la publicidad engañosa si nosotros mismos nos engañamos comprando solo por estética. La enorme mayoría de consumidores – muchos de ellos, activistas radicales – castigan productos por su apariencia. La leche en polvo reconstituida con agua, no es menos nutritiva, ni dañina. Es una gran herramienta para solucionar muchos de nuestros problemas y si en Perú no hay una industria importante de producción de leche en polvo, es porque no tenemos aún las condiciones necesarias para que un privado invierta en eso. Por eso la importamos. ¿debemos promover que el estado instale plantas de procesamiento? De ninguna manera. El estado es el peor empresario: Ineficiente hasta el cielo, lleno de corrupción y demagogia. El estado debe achicar la brecha en infraestructura, titulación, educación y salud, para que algún un privado pueda hacer un negocio formal y rentable, en las zonas productivas. Ahí es donde debemos gastar los recursos del estado, de la manera más eficiente posible y sin corrupción.

Hace unos días escuchaba a cierto personaje de la administración pública decir que las decisiones más difíciles en el sector educación, se hacen más fáciles cuando las tomamos pensando en los estudiantes y que las decisiones más difíciles en el sector salud, se hacen más fáciles cuando las tomamos pensando en los pacientes. En este caso, la decisión se hace más fácil cuando pensamos – sinceramente –  en los niños pobres del país.

Somos la especie más capaz de modificar su rumbo. Seamos conscientes de lo que hemos hecho en el pasado, para no perder tiempo en el futuro. El humano es capaz superar muchas limitantes, pero también somos capaces de poner limitantes donde no tienen sentido, por puro egoísmo.


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